Taller: Despierta tu mente para este otoño e invierno

La Asociación de Mujeres “El Cuco” organiza, para este otoño e invierno, un interesante taller: “Despierta tu mente”. Un buen lugar para compartir, estimular y mantener nuestras capacidades cognitivas.

Uncastillo homenajea a su párroco Emilio Navarro Otal

Mosén Emilio y el obispo Julián Ruiz Martorell ante la coral de Uncastillo

El sábado 4 de noviembre, Emilio Navarro Otal, párroco de Uncastillo, recibió un merecido homenaje en la villa. A sus 93 años, y tras casi 60 años de servicio, los vecinos de Uncastillo, Biel, Fuencalderas y Layana le mostraron su cariño

Mosén Emilio fue arropado por el pueblo y su familia en los actos de homenaje, que comenzarán a las 8.30 con un “canto de las auroras” en el patio de la residencia de ancianos donde él reside desde hace cuatro años. Un nutrido grupo de uncastilleros y uncastilleras acompañaron el acto.

A las 11.30, la banda municipal se dirigió a la puerta de la residencia y, junto con su familia y el pueblo, se dirigieron por la travesía de Luesia a la Iglesia de San María. Digna de ver la comitiva: mosén Emilio y familia, el pueblo acompañándolo detrás y la banda de música dando más colorido al cortejo.

Mosén Emilio y el obispo de Jaca en un momento de la celebración.

A las 12.00, se celebró una misa de agradecimiento por todos los años compartidos, que contó con la asistencia del obispo de Jaca y sacerdotes de la diócesis. La Coral de Uncastillo, junto los buenos cantores asistentes, crearon un ambiente solemne en la ceremonia. El obispo comentó al final de la ceremonia: “las piedras en esta iglesia no solo hablan sino que cantan”.

Terminada la misa, Mariano Villafranca, en representación de todos expreso unas palabras de reconocimiento y agradecimiento a mosén Emilio. Le fue entregada una placa. Al final, la Coral de Uncastillo cantó a la Virgen. Tras la ceremonia, hubo un vino español para todos en el claustro.

Compartiendo un aperitivo en el claustro de la Iglesia de Santa María

Como colofón, a las 17.00, hubo una chocolatada en la residencia Virgen de San Cristóbal y una actuación de la rondalla de Uncastillo.

Uncastillo rinde un emotivo homenaje a Ángel Guinda

Familiares, amigos, miembros del ayuntamiento y de la Lonjeta junto al monolito. Foto: Cisnito

Alrededor de 200 personas participaron la mañana del sábado 30 de septiembre en Uncastillo en los distintos actos del homenaje al poeta Ángel Guinda organizados por nuestra Asociación Cultural La Lonjeta, con la colaboración del Ayuntamiento y el apoyo de la Diputación Provincial de Zaragoza. El homenaje se inició a las 12:00 en el Mirador de San Martín, frente a la iglesia románica homónima y a los pies de la fortaleza que preside la monumental localidad cincovillesa. Allí fue descubierto el monolito «Cantera de poetas», con una de sus caras dedicadas al poeta Ángel Guinda Casales (1948, Zaragoza; 2022, Madrid), de padre y madre uncastilleros y que pasó parte de su infancia y veranos de su juventud en la villa. Una placa de arenisca de tonos cálidos insertada en un bloque natural de cantera, luce su nombre tallado junto a versos del poema «Con la luz, con el aire». En el reverso del monolito, un espacio espera la colocación de otra placa que será dedicado a la poeta Federica Joaquina Canales Rived, Jacque Canales, (Uncastillo, 1932 – Madrid, 1995), en otra futura jornada poética.

En una mañana muy luminosa, vecinos y vecinas de Uncastillo, autoridades y personas vinculadas al poeta se congregaron junto al monolito, siendo recibidos con palabras de Teresa Pueyo, alcaldesa de Uncastillo, y Josu Azcona, en representación de La Lonjeta y organizador del acto junto a la presidenta de la asociación, Maruja Casaus, que al finalizar entonó a capela el Himno de Aragón, de cuya letra fue coautor Ángel Guinda. Teresa Pueyo anunció la intención del Consistorio de dar continuidad a la iniciativa de La Lonjeta dedicando el paseo del Sombrano que rodea el castillo a las personalidades ilustres vinculadas a la villa. Josu Azcona comentó que el monolito era un bloque de piedra arenisca tal y como fue extraída de la cantera, sobre el que los maestros del taller de Cantería Olnasa habían tallado nombres, símbolos y versos transmutando la roca natural en lienzo y monumento. El representante de La Lonjeta agradeció el apoyo al proyecto —que ya tuvo una primera jornada poética en abril— recibido por el Ayuntamiento de Uncastillo y la Diputación Provincial de Zaragoza, el Ampa Dos Pi Erre, las Escuelas de Uncastillo y Horno Pemán, así como el trabajo de todo el equipo de la Junta y equipo de voluntarios de la asociación.

En el acto intervino también Trinidad Ruiz Marcellán, primera esposa, directora de Olifante Ediciones y editora de la obra del poeta homenajeado, que destacó la relevancia de la obra de Ángel Guinda y agradeció a La Lonjeta y al Ayuntamiento el homenaje. Le siguió Raquel Arroyo, viuda del poeta, llegada desde Madrid junto a otras personas, que subrayó el afecto que Ángel Guinda sentía por su pueblo, y lo presente que lo tenía.

Al acto acudieron también, entre otras autoridades y representantes, Jesús Sanz Malón, teniente de alcalde de Uncastillo, junto con Montse Cortés, teniente de alcalde y concejala de Cultura, y Miguel Pérez Paricio, concejal; Isabel Lasobras, diputada en Cortes de Aragón y concejala de Ejea de los Caballeros; José Manuel Latorre, diputado de Archivos y Bibliotecas de la DPZ y concejal de La Almunia de Doña Godina; Felipe Díaz Cano, consejero comarcal y concejal de Sos del Rey Católico y José Ramón Reyes, consejero comarcal y alcalde de El Frago. También acudió Conchi Martínez, presidenta de la Asociación Cultural Fayanás de Luesia, junto con miembros de la asociación y antiguos alumnos de Ángel Guinda, que tuvo en la localidad vecina su primer destino como maestro de escuela.

Tras la inauguración del monolito, los asistentes se desplazaron a los bajos del ayuntamiento, en la plaza de la Villa, un monumental edificio del siglo XVI. Allí, sobre una bella solería de cantos rodados y junto a la puerta de la biblioteca municipal, la alcaldesa Teresa Pueyo anunció la cercana inauguración de la nueva biblioteca municipal, en el edificio contiguo, local que llevará el nombre del poeta, por petición de La Lonjeta aprobada por unanimidad en pleno al final de la legislatura pasada, en la que fue alcalde José Luis Abenia, también presente en los actos.

José Manuel Latorre, diputado de Archivos y Bibliotecas de la DPZ, tomó la palabra agradeciendo la invitación, destacando la importancia de las bibliotecas municipales, de dotarlas adecuadamente y cuidar al personal que las atiende.

Trinidad Ruiz (Olifante Ediciones) entregó un marco con el poema Del pueblo de mi infancia y una foto de juventud de Ángel Guinda, y una colección de poemarios y libros del poeta donados a la biblioteca, que recibió Feli Combalía, bibliotecaria local. En sustitución de un niño que tenía previsto hacerlo pero que al que intimidó ver a «tanta gente» congregada, Silvia Tirapo, madre del Ampa Dos Pi Erre de Uncastillo, leyó el poema enmarcado y dedicado a Uncastillo. Tras ello, los asistentes salieron a la plaza de la villa donde, en la fachada del edificio contiguo al ayuntamiento, la alcaldesa Teresa Pueyo y Trinidad Ruiz Marcellán descubrieron la placa que identifica la nueva biblioteca, cuyos locales, todavía vacíos, fueron abiertos al público. La de Uncastillo es la primera biblioteca que recibe el nombre del poeta: “Biblioteca Municipal de Uncastillo Ángel Guinda Casales”

Trinidad Ruiz y Teresa Pueyo, ante la placa de la nueva bilioteca. Foto: Cisnito

Acto seguido, y como cierre del homenaje a Ángel Guinda, los asistentes subieron al salón noble del ayuntamiento, en la primera planta, donde el consistorio ofreció un vino aragonés y La Lonjeta había preparado un acompañamiento musical con repertorio de músicas del gusto del poeta, a cargo de Mariano Villafranca al piano y el joven Martín Giménez Laborda a la guitarra y voz, con el apoyo técnico de Manuel Lozano. Villafranca conoció a Ángel Guinda siendo maestro en Uncastillo, cuando el poeta ejercía en Luesia, es el organista de la iglesia de Santa María de Uncastillo y fue el primer pianista de las Jornadas de Cine Mudo que organiza La Lonjeta desde el año 2000.

Junto a los músicos se dispuso un atril con micrófono para que quien quisiera tomase la palabra para recitar algún poema del homenajeado o contar alguna anécdota o pasaje compartido de su vida. Por él desfilaron amigos y amigas del poeta, familiares, escritores, vecinos y vecinas de Uncastillo que se sumaron a esta celebración de la música y la poesía animada por vino criado en Uncastillo.

Cumpliendo el horario previsto, a las 14:15 horas se cerró el acto. La Lonjeta ofreció entonces una comida de hermandad a los familiares y amigos de Ángel Guinda llegados de fuera, compartida con autoridades y miembros de la organización del homenaje. La comida, preparada por voluntarios de la asociación, con la colaboración del Horno Pemán, congregó hasta media tarde a 38 personas que siguieron celebrando a la memoria del poeta Ángel Guinda.

Vermú poético en el ayuntamiento. Foto: Cisnito

Exposición de fotos antiguas de Uncastillo

Fiestas de Uncastillo, posiblemente 1965

Cuando llega el mes de agosto, en la sala de exposiciones de la Fundación Uncastillo, se dan cita muchos uncastilleros nostálgicos a quienes les apetece viajar atrás en el tiempo y comprobar cómo las imágenes del pasado cobran vida en una exposición de fotos antiguas que cuenta con un público muy fiel. La Asociación La Lonjeta no deja de recibir año tras año material nuevo aportado por los uncastilleros que quieren participar en la siguiente edición. Cada año hay fotografías disponibles, por lo que es más fácil seleccionar las que pueden resultar más interesantes para los asistentes. La mayoría de las nuevas aportaciones corresponden a los años 50, es esta una década en la que las fotografías se hacían con mucha facilidad, ya fueran de estudio en Casa Bardajil, o por parte de los fotógrafos ambulantes que acudían a rentabilizar su trabajo en las fiestas patronales, o las que tomaban las Hermanas de La Caridad en el patio de su colegio, que siempre estaba abierto a atender a cualquiera que quisiera inmortalizar su imagen. Los particulares que en ese momento disponían de una cámara fotográfica propia no dejaba de aumentar de manera importante, las fotografías dejaron de ser solo para las ocasiones especiales y se convirtieron en un elemento cotidiano en cualquier reunión de amigos en cualquier momento del año. Es una visita obligada para reconocer y reconocerse, para añorar, para alegrase, para descubrir con los otros … y en el marco incomparable de la Lonja.

Visitantes a la exposición de este año

Es una visita obligada para reconocer y reconocerse, para añorar, para alegrase, para descubrir con los otros … y en el marco incomparable de la Lonja.

Baile en la feria de verano de Uncastillo

En un primer plano, las monitoras Sandra y Ana Isabel en la Plaza del Mercado.

El pasado 14 de agosto Uncastillo celebró su tradicional Feria de Verano en la preciosa plaza del Mercado. Todo un éxito de participación, pues si algo la definió es la gran afluencia de visitantes y vecinos que acudieron a la feria a pasear por los puestos de artesanía y participar en talleres o degustaciones, entre otras muchas propuestas.

Una de las novedades de esta feria de verano fue una actuación de Fit Gipsy Dance, baile y fitness flamenco, protagonizada por casi 20 mujeres de Uncastillo en la plaza del Mercado. Uno de los objetivos del ayuntamiento con esta feria era conseguir una elevada participación y, sin lugar a duda, su inclusión en el momento inaugural de la feria ayudó a conseguirlo.

Esta actuación pudo realizarse porque desde hace tres años, todos los veranos, la Asociación de Mujeres El Cuco, en colaboración con el Ayuntamiento de Uncastillo, lleva promoviendo entre sus actividades de verano las sesiones de Fit Gipsy Dance. Esta actividad en Uncastillo tuvo su inicio en 2021, recién salidos de la pandemia; el virus estaba todavía muy presente entre nosotros y se planteó la necesidad de realizar la actividad en un espacio abierto como medida preventiva para evitar posibles contagios entre las alumnas. Se eligió la zona exterior del pabellón de deportes de Uncastillo, un espacio amplio, junto a la piscina del pueblo, a primera hora de la mañana, 9:30, con la fresca y cuando el calor todavía se hace soportable para hacer ejercicio físico y bailar.

El hecho de que el pabellón estuviese al lado de la piscina es un aliciente para muchas alumnas que, al finalizar la clase, continuaban disfrutando del periodo vacacional enlazando con un rato de disfrute en la piscina o simplemente compartir un buen café en la mejor compañía que se puede tener, tus compañeras de clase. Esta actividad se organiza en el mes de agosto, durante tres semanas, de lunes a jueves y coincide con el momento de mayor afluencia de personas en el pueblo. Es indiscutible que la actividad ha tenido cada vez mejor acogida, comenzó el primer año con 20 alumnas aproximadamente y este año se ha llegado a duplicar el número.

Ana Isabel, monitora, en plena actividad con sus alumnas en la explanada de las piscinas de Uncastillo.

El Fit Gipsy Dance es una actividad que combina deporte terapéutico y baile, principalmente flamenco, aunque en menor proporción se incluye otros estilos de baile como la bachata, salsa, bellydance… Se trata de una actividad muy recomendable desde el punto de vista físico, pues todo el ejercicio es de bajo impacto, se realiza un excelente trabajo cardiovascular, a través de ejercicios aeróbicos suaves y baile flamenco, y de tonificación de todas las articulaciones con la ayuda de complementos, tales como el bastón y el abanico. Actividad ideada para que todas las personas de cualquier edad, patología o discapacidad pudiera practicarla. Lo que les une a todas son las ganas de bailar y pasar un rato divertido.

Resaltar la creciente aceptación de esta actividad en el verano de la villa y el grato impacto del baile en la Plaza del Mercado para uncastilleros y visitantes. Feria y baile, una explosión de colorido.

IX 10K Jorge Gaya Uncastillo, solidaridad y deporte

Increíble ambiente en la Plaza del Ordinario de Uncastillo. Foto: Cisnito

La plaza del Ordinario de Uncastillo se puso en marcha el pasado 12 de agosto, a primera hora de la tarde, para los preparativos de la IX edición de la carrera solidaria 10K Jorge Gaya Uncastillo, con recaudación para la AECC. Los más de 50 voluntarios estaban ocupados montando al avituallamiento, haciendo las últimas inscripciones, distribuyéndose por el recorrido para echar una mano… Y es que la 10K ya se ha convertido en una cita deportiva obligada para los uncastilleros y uncastilleras, que cada año se vuelcan en las diferentes causas solidarias que se han ido planteando a lo largo de los años.

Este año la carrera ha contado con la participación de más de 350 corredores, además de dar la posibilidad de donar a la causa a través de la inscripción en Fila 0, opción a la que se han acogido unas 150 personas.

Esta novena edición, y como ya va siendo una constante, tuvo que lidiar con un calor sofocante, que no frenó a los 70 corredores del recorrido de 10 km y a los cerca de 300 que se apuntaron a correr o andar el recorrido de los 5 km. Justo cuando se sale de la plaza del Ordinario, los corredores y andadores serpentean por las calles de Uncastillo hasta llegar a las escuelas, generando una de las imágenes más bonitas de la carrera, un río de camisetas turquesas atravesando el pueblo.

Una de las particularidades de la 10K es que su trazado resulta especialmente atractivo por su diversidad, su nivel de dificultad y por transcurrir por tramos de la Ruta de las Fuentes, senderos pintorescos que recorren las antiguas fuentes colindantes al pueblo. Los corredores de la 10K valoran siempre muy positivamente ese recorrido circular ya que, tanto de ida como de vuelta, les da un respiro bajo la sombra de las choperas.

Más expuestos a las inclemencias del sol están los participantes del recorrido de los 5 km, que transcurre íntegramente por el camino de la presa. Los más atrevidos corren uno de los trayectos más concurridos de Uncastillo durante todo el verano, mientras que familias con niños y gente mayor la recorre charlando y disfrutando de la tarde. La llegada al avituallamiento a mitad de trayecto, bien surtido de agua, siempre se agradece.

Podio femenino 10K: Ascensión Bergués, Ana Mansilla y Montse Clemente.

Pero una carrera no es una carrera sin un pódium de lujo. La 10K no solo resulta atractiva para los amantes del deporte de Uncastillo, sino que también atrae a corredoras y corredores de todos los puntos de España, algunos por tener relación con el pueblo y otros por el placer y la exigencia del recorrido. Este año el pódium de la 10K en categoría femenina lo ocuparon, por orden de clasificación, Ascensión Bergués, Ana Mansilla y Montse Clemente. La categoría masculina fue, en primer lugar, para Alberto Aurensanz y ocupando el segundo y tercer lugar subieron al pódium Felipe Sauras y Óscar Ederra, respectivamente.

Los primeros clasificados en la carrera de la 5K fueron, en categoría masculina, Miguel Mena, Víctor Mostajo y Pablo Laiglesia, y en categoría femenina las atletas Carla Vicente, Valentina Vieru y Silvia Catalán. En esta edición se recuperó, además, el popular Premio Ámbar, que consiste en regalar su peso en cerveza a los primeros corredores y corredoras de la 10K que lleguen a la plaza del Mercado y completen, además, todo el recorrido. En este caso, los agraciados fueron Jorge Almuzara y Ascensión Bergués. 

La cita deportiva, una vez se dieron los trofeos, acabó con grandes y pequeños subiendo al pódium haciéndose fotos y fantaseando con ganar la próxima edición. Mientras tanto, el trabajo del esforzado voluntariado se vio recompensado por la alegría, la foto de grupo en la espectacular portalada románica de Santa María y la satisfacción de haber cerrado, un año más, una de las mejores y más populares citas deportivas del verano en Uncastillo.

¡Bocata y Rock saca la música a la calle!

La Plaza del Ordinario se queda pequeña en una noche de música y convivencia. Foto: Cisnito

Nueva edición de este concierto de verano, celebrado el 5 de agosto, que se ha consolidado como “un clásico” dentro de las actividades que organiza la Asociación Cultural La Lonjeta. Está claro, normalmente el éxito de cualquier actividad lo avala el número de personas que asisten al mismo, y en este caso, es incontestable. De nuevo, la plaza del Ordinario a rebosar de uncastilleros que desean pasar unas horas en compañía de sus amigos, vecinos, etc. y que mientras comen su bocata, su cena, tienen la oportunidad de escuchar música en vivo. Este último año, la selección de grupos fue un acierto total. Primero por la calidad de sus componentes y segundo porque en los dos grupos había uno o varios integrantes uncastilleros.

El primer grupo que salió a escena, fue Super 8, un grupo de versiones de Pop-Rock integrado por Susana Burguete (conocidísima voz ejeana que colabora en varios grupos musicales), Carlos Torres, también de Ejea. Ángel Lafita, otro rockero crack que representa a Sofuentes/Castiliscar y por supuesto Emilio Subirón, “Chipi”, uncastillero de pura cepa con una larga trayectoria en lo que a música y percusión se refiere.

El repertorio que ofreció Súper 8 fue brillante. Temas de Pretenders, Elvis Presley, Beatles, Quique González, Alaska, se pudieron escuchar durante su actuación. Es una pena que la actuación de Uncastillo fuese una de las últimas de este grupo ya que la formación ha decidido disolver la banda.

El grupo Super 8. Foto: Cisnito

El Segundo grupo que salió a escena fue De Propio, grupo jovencísimo de Zaragoza, que cuenta con la presencia en sus filas de dos uncastilleros: Candela Suñén y David Beguería, jóvenes, pero sorprendentemente con una calidad extraordinaria haciendo música. Con una visión musical amplísima como demostraron con su repertorio y sus versiones de Los Suaves, Leño, Pereza, Seguridad Social, SKaP. Pero además, intercalando canciones propias.

De Propio. Foto: Cisnito

Una noche fantástica. Es un acierto pleno este evento que organiza La Asociación Cultural La Lonjeta. ¡Seguro que los uncastilleros lo esperan con ganas el próximo año!

Uncastillo, centro de peregrinación de las Cinco Villas

El pasado 29 de julio, Luis Barreiro Bordonaba dio una conferencia basada en su libro Los caminos de peregrinación en las Cinco Villas en el salón de actos San Miguel. En ella hizo referencia a la gran cantidad de evidencias que se pueden encontrar en toda la comarca acerca de su empleo como ruta de peregrinación durante un largo periodo, dentro del flujo hacia el extremo occidental de la Península donde se encontraba el sepulcro del Apóstol Santiago.

Luis Barreiro, conferenciante, en el Salón San Miguel de Uncastillo

Después de un interesante relato de los caminos de la Cinco Villas y su relación con la historia, desde la época romana hasta principios del siglo XX, la conferencia se centró en las evidencias de la peregrinación en la comarca y en Uncastillo.

Según el método que establecieron en sus obras sobre los caminos de peregrinación los hermanos Ubieto, las señales que dan muestra de su existencia son la presencia de monasterios, el establecimiento de órdenes militares, la edificación de hospitales, la ubicación de iglesias, ermitas, retablos, fiestas y calles dedicadas a Santiago o a otros santos relacionados con la peregrinación y las muestras de señales referidas a los peregrinos (tumbas, veneras, testamentos, etc.)

Las Cinco Villas tienen un amplio repertorio de todos ellos, hasta el punto de que llama poderosamente la atención que una comarca que se ha ubicado lejos de las principales rutas de peregrinación posea un elenco tan numeroso.

Los monasterios que más se dedicaron a la acogida de peregrinos fueron los de la orden de san Benito y la orden de san Agustín. Los benedictinos tuvieron presencia a través de tres casas: cluniacenses, cistercienses y los monjes de la Selva Mayor.

Los cluniacenses ejercieron su influencia en la zona gracias a las posesiones del monasterio de Leire y el de San Juan de la Peña. Estos últimos tuvieron un “palacio” en Uncastillo y el priorato dependiente de San Esteban de Oraste, situado en la zona de la actual ermita de Santo Domingo, muy cerca del pico más alto de la sierra del mismo nombre. También dependían de ellos el monasterio de San Julián y Santa Basilisa en Bagüés y muchos otros lugares.

La Abadía de la Selva Mayor fue muy protegida por Sancho Ramírez y Alfonso I. El primero les donó la iglesia de San Vicente y la capilla de San Esteban en Uncastillo, más el diezmo de las tierras que poseía en Uncastillo y Luesia. Fundaron las primeras hospederías de las que se tiene noticia, en Ruesta y Tiermas. La hospedería de Ruesta estaba integrada en el monasterio de Santiago y es una de las más antiguas de toda la península, pues se fundó en el 1080.

La reforma cisterciense también llegó a la comarca y se fundaron dos monasterios: uno masculino, el de las Torres del Bayo, que luego sería destruido a fines del siglo XIII, y otro femenino, el de Cambrón.

Los monjes de la orden de San Agustín tuvieron mucha presencia en Aragón y suyos fueron el Hospital de Santa Cristina de Somport y los castillos de Loarre, Montearagón y Alquézar. Los monjes de Santa Cristina poseían una gran cabaña ganadera y por eso establecieron muchas propiedades en las Cinco Villas, destacando el monasterio de Puilampa, la iglesia de San Miguel de Biota, grandes propiedades en Sora, Castejón de Valdejasa, Tauste y Luna y varias cofradías establecidas en el norte de la comarca, sobre todo, en la Valdonsella.

Puilampa poseía una torre-faro donde ardía una hoguera continuamente encendida para orientar a los peregrinos. Hay muestras de señales similares en varias iglesias: El Bayo, San Gil de Luna, dos iglesias de Sangüesa y quizá en la ermita de San Cristóbal de Uncastillo.

Las órdenes militares tuvieron una destacada actuación en la comarca, especialmente templarios y hospitalarios. Fueron muy recompensadas en el testamento de Alfonso I el Batallador, que murió sin descendencia. Varios caballeros de su corte hicieron lo mismo (Lope Garcés Peregrino y Gastón de Bearn, antes que él, y muchos otros, después). Así que se hicieron con gran número de propiedades.

La orden del Temple llegó a tener una encomienda en Luna y participó activamente en la construcción de la iglesia de San Gil. En Uncastillo debió ser de su propiedad la iglesia de San Lorenzo, que conserva cruces patadas en sus paredes y veneras en las arquivoltas de la portada.

La orden de San Juan del Hospital se hizo con una gran extensión patrimonial entre Uncastillo, Sangüesa y Pamplona. Fundaron la encomienda de Castiliscar en 1176, gracias a una donación de Jusiana, condesa de Ampurias – justamente el mismo año en el que el rey Alfonso II pasó dos meses en Uncastillo-. Fueron dueños en este lugar de la iglesia de San Juan, con un interesante ciclo de pinturas dedicadas al apóstol Santiago.

En cuanto a los hospitales, el número que aparece en las Cinco Villas es espectacular, pues llegan nada menos que a veintiocho, alguno en localidades muy pequeñas. Entre todos ellos el que más noticias suministra es el de Uncastillo, fundado en el siglo XIII por el obispo de Pamplona Miguel Sánchez, que concedió indulgencias a quienes le ayudaran a levantarlo.

Veinticinco peregrinos están recogidos en el libro. Uno de ellos es de los más antiguos conocidos con nombre propio: Juan Sanz, “hijo del peregrino que fue de San Vicente”, citado en un documento del cartulario de Santa María de Uncastillo (1142-1159). Anteriores a este son aquellos dos enterrados en el Corral de Calvo (Luesia) que aparecieron con veneras en sus sepulturas y que están fechados entre 1035 y 1080. Otros peregrinos se muestran en las pinturas de la iglesia de San Juan (siglo XIII). También el sastre Pedro de Soto, que acude al arzobispo de Zaragoza para pedirle licencia para peregrinar a Montserrat en 1661.

La Epifanía, atuendos de peregrinos de los Reyes Magos. Iglesia de Santa María.

 Antes se han citado las veneras que aparecen en la portada de San Lorenzo. También están en los nervios de las bóvedas cercanas a la entrada de la iglesia de San Esteban de Sos y en la posible torre-faro que todavía se yergue en las ruinas de la iglesia volada de las torres del Bayo.

El tema de la Adoración de los Magos tiene vinculación con la peregrinación, pues ellos fueron los primeros peregrinos cristianos que viajaron desde muy lejos para adorar a Jesús. Este tema es muy repetido en los tímpanos de las iglesias de la zona (Biota, Agüero, El Frago) y aparece con mucha claridad en la portada occidental de Santa María de Uncastillo, donde llevan el atuendo de peregrinos, con su bordón y escarcela correspondientes.

Hasta doce iglesias y ermitas están dedicadas a Santiago en la comarca, una de ellas es la ermita de San Jaime en Uncastillo, junto al río Riguel, en el camino hacia Layana, Sádaba y Navarra. Hay también en la comarca seis retablos y calles dedicadas al apóstol (Uncastillo posee ambos) y hay fiestas en tres localidades.

Otro santo de gran devoción entre los peregrinos fue san Martín. Diecinueve iglesias y ermitas existen en las Cinco Villas y la más importante de todas está en Uncastillo, consagrada en 1180.

El repertorio de santos de especial fervor peregrino continúa con san Cristóbal (nueve advocaciones), san Julián (siete), El Salvador (diez) y santa Cristina (cuatro ermitas y siete cofradías). Otra vez es nuestra localidad la que presenta ejemplos de todas. 

Las indulgencias eran un medio de atraer devotos para el perdón de sus pecados. Se tiene noticia de que se ofrecieron quince en distintos momentos dentro de las Cinco Villas y doce de ellas lo fueron en Uncastillo, casi todas para la iglesia de San Martín.

Existen monumentos representativos que confirman el camino de peregrinación en la comarca:

La recuperación de los antiguos caminos peregrinos debe apoyarse en los monumentos que mejor representan la época dorada de la peregrinación. En el estudio se han seleccionado seis de ellos que suponen puntos clave:

Los dos primeros son la ermita de Santiago de Agüero y la iglesia de San Esteban de Sos que se sitúan a la entrada y salida de uno de los itinerarios. De hecho, Agüero no pertenece a la comarca, aunque está muy próxima y ligada a su historia. Ambos fueron proyectos de la monarquía aragonesa, o de personajes muy ligados a su dinastía.


Después vienen otros dos monumentos que simbolizan el esfuerzo por facilitar apoyo a los viajeros por parte de órdenes religiosas. Son la iglesia de San Miguel de Biota y la ermita de Puilampa, que están vinculadas a la orden de San Agustín y, en especial, al hospital de Santa Cristina de Somport. En el primero de los casos, Biota representa más que ningún otro lugar, la pervivencia de topóminos y recuerdos de la peregrinación; mientras que Puilampa, con su torre faro es un símbolo de ese auxilio a los peregrinos.

Monasterio de Puilampa, término municipal de Sádaba.

Finalmente se nombran dos iglesias que guardan relación con la presencia de las órdenes militares: la iglesia de San Gil en Luna, en la que tan presentes estuvieron los templarios y la iglesia de San Juan en Uncastillo, que fue sede de los hospitalarios. Sus restos aúnan una gran calidad y una extraña singularidad y resultan muy atrayentes para su visita.

En la charla se hizo especial hincapié en esta iglesia de San Juan, todavía desconocida para muchos. Se sabe que Alfonso II cedió a la orden del Hospital entre 1167 y 1169, los terrenos contiguos a una necrópolis ubicada allí. La iglesia se edificó a partir de entonces, entre finales del XII y comienzos del XIII. 

Por fuera tiene parecido con la iglesia de San Gil de Luna, que se levantó en esa misma época, cuando Alfonso II volvía de Provenza, donde había permanecido durante un año para confirmar su título de marqués de ese territorio (1166-67). Su pureza de líneas y desnudez ornamental sólo es alterada por unos pilares lisos que recorren todo su muro exterior.

Por dentro tiene muy poca iluminación y su extraña planta (con un crucero donde se abren dos pequeños absidiolos, rectangulares por fuera y semicirculares en el interior) la asocia con la catedral de San Pedro de Maguelone, en el sur de Francia, de donde debían de proceder los canteros y artistas que la construyeron.


Pese a su deterioro, todavía mantiene unas pinturas del siglo XIII con ecos de bizantinismo. El apóstol Santiago ocupa el lugar preferente del absidiolo meridional, bendiciendo sentado en un trono, mientras dos peregrinos le besan sus pies. Una banda longitudinal separa las escenas: arriba, dos grupos de tres peregrinos, con bordón, esclavina y escarcela; abajo, dos escenas del final de su vida: el bautismo del escriba Josías y Santiago llevado por un grupo de soldados ante Herodes Agripa.

El apóstol Santiago, pintura mural en la Iglesia de San Juan de Uncastillo

En el arco triunfal que enmarca la escena aparecen dos pares de personajes a los lados mirando hacia otro central. Aunque tradicionalmente se ha pensado que representa a un Cristo joven, imberbe, eligiendo a sus apóstoles, creo que esta interpretación es errónea. Cristo está a la derecha, como demuestra que lleva un nimbo crucífero y está con un personaje que no lleva aureola. Los dos personajes de la izquierda sí que parecen apóstoles y uno de ellos lleva exactamente la misma indumentaria que el personaje que ocupa el lugar central del ábside. Es Santiago y el otro, más joven y sin barba, su hermano Juan, los hijos del Zebedeo que tanto protagonismo tienen en los Evangelios.escubrir la identidad del personaje central es fácil si se observa la fotografía que se tomó antes de su restauración, pues llevaba una melena que borraron indebidamente en esa operación. Era una mujer, muy posiblemente, María Magdalena. La escena pertenece a la cena del fariseo (el personaje que está al lado de Cristo, sin aureola) en la que María lavó los pies de Cristo con sus lágrimas y lo perfumó con ungüentos y aceites. Los mismos cuidados que se prodigaban a los peregrinos cuando llegaban cansados de su viaje a buscar refugio en las hospederías de las órdenes religiosas y militares.

Son muy escasas las representaciones de Santiago en todo el orbe jacobeo y mucho más, en este contexto (la cena de Simón el fariseo con María Magdalena de gran protagonista; los grupos de peregrinos caminando, mientras otros besan los pies a Santiago, que ocupa el lugar central del ábside). Es necesario llamar la atención de estudiosos del arte y de la peregrinación para destacar esta joya que posee Uncastillo y que se ha mantenido al margen de los numerosos estudios que se han hecho sobre el tema.

Luis Barreiro indico que, dentro de los caminos de peregrinación que se pueden recuperar en las Cinco Villas la principal propuesta sería poner en funcionamiento el que une Murillo de Gállego con Uncastillo, a través de Agüero, Fuencalderas, Biel y Luesia. Es un camino fácil, que se puede hacer en dos jornadas, sin apenas obstáculos naturales con hermosos paisajes y monumentos de primer orden en su recorrido. A partir de Uncastillo se puede continuar el recorrido hacia Biota y Sádaba, para enlazar con Cambrón y Puilampa antes de entrar en Navarra o bien hacia Castiliscar y Sos. En el futuro habría que pensar en estrechar lazos con el Bearn, que tanta relación tuvo con Uncastillo y con la peregrinación por estas tierras de las Cinco Villas.

Recalcó que sería deseable un esfuerzo colectivo de particulares e instituciones para poner en marcha estas rutas jacobeas que constituirían un refuerzo más de las extraordinarias condiciones turísticas que posee la villa de Uncastillo y la comarca en la que se enclava.