Uncastillo, centro de peregrinación de las Cinco Villas

El pasado 29 de julio, Luis Barreiro Bordonaba dio una conferencia basada en su libro Los caminos de peregrinación en las Cinco Villas en el salón de actos San Miguel. En ella hizo referencia a la gran cantidad de evidencias que se pueden encontrar en toda la comarca acerca de su empleo como ruta de peregrinación durante un largo periodo, dentro del flujo hacia el extremo occidental de la Península donde se encontraba el sepulcro del Apóstol Santiago.

Luis Barreiro, conferenciante, en el Salón San Miguel de Uncastillo

Después de un interesante relato de los caminos de la Cinco Villas y su relación con la historia, desde la época romana hasta principios del siglo XX, la conferencia se centró en las evidencias de la peregrinación en la comarca y en Uncastillo.

Según el método que establecieron en sus obras sobre los caminos de peregrinación los hermanos Ubieto, las señales que dan muestra de su existencia son la presencia de monasterios, el establecimiento de órdenes militares, la edificación de hospitales, la ubicación de iglesias, ermitas, retablos, fiestas y calles dedicadas a Santiago o a otros santos relacionados con la peregrinación y las muestras de señales referidas a los peregrinos (tumbas, veneras, testamentos, etc.)

Las Cinco Villas tienen un amplio repertorio de todos ellos, hasta el punto de que llama poderosamente la atención que una comarca que se ha ubicado lejos de las principales rutas de peregrinación posea un elenco tan numeroso.

Los monasterios que más se dedicaron a la acogida de peregrinos fueron los de la orden de san Benito y la orden de san Agustín. Los benedictinos tuvieron presencia a través de tres casas: cluniacenses, cistercienses y los monjes de la Selva Mayor.

Los cluniacenses ejercieron su influencia en la zona gracias a las posesiones del monasterio de Leire y el de San Juan de la Peña. Estos últimos tuvieron un “palacio” en Uncastillo y el priorato dependiente de San Esteban de Oraste, situado en la zona de la actual ermita de Santo Domingo, muy cerca del pico más alto de la sierra del mismo nombre. También dependían de ellos el monasterio de San Julián y Santa Basilisa en Bagüés y muchos otros lugares.

La Abadía de la Selva Mayor fue muy protegida por Sancho Ramírez y Alfonso I. El primero les donó la iglesia de San Vicente y la capilla de San Esteban en Uncastillo, más el diezmo de las tierras que poseía en Uncastillo y Luesia. Fundaron las primeras hospederías de las que se tiene noticia, en Ruesta y Tiermas. La hospedería de Ruesta estaba integrada en el monasterio de Santiago y es una de las más antiguas de toda la península, pues se fundó en el 1080.

La reforma cisterciense también llegó a la comarca y se fundaron dos monasterios: uno masculino, el de las Torres del Bayo, que luego sería destruido a fines del siglo XIII, y otro femenino, el de Cambrón.

Los monjes de la orden de San Agustín tuvieron mucha presencia en Aragón y suyos fueron el Hospital de Santa Cristina de Somport y los castillos de Loarre, Montearagón y Alquézar. Los monjes de Santa Cristina poseían una gran cabaña ganadera y por eso establecieron muchas propiedades en las Cinco Villas, destacando el monasterio de Puilampa, la iglesia de San Miguel de Biota, grandes propiedades en Sora, Castejón de Valdejasa, Tauste y Luna y varias cofradías establecidas en el norte de la comarca, sobre todo, en la Valdonsella.

Puilampa poseía una torre-faro donde ardía una hoguera continuamente encendida para orientar a los peregrinos. Hay muestras de señales similares en varias iglesias: El Bayo, San Gil de Luna, dos iglesias de Sangüesa y quizá en la ermita de San Cristóbal de Uncastillo.

Las órdenes militares tuvieron una destacada actuación en la comarca, especialmente templarios y hospitalarios. Fueron muy recompensadas en el testamento de Alfonso I el Batallador, que murió sin descendencia. Varios caballeros de su corte hicieron lo mismo (Lope Garcés Peregrino y Gastón de Bearn, antes que él, y muchos otros, después). Así que se hicieron con gran número de propiedades.

La orden del Temple llegó a tener una encomienda en Luna y participó activamente en la construcción de la iglesia de San Gil. En Uncastillo debió ser de su propiedad la iglesia de San Lorenzo, que conserva cruces patadas en sus paredes y veneras en las arquivoltas de la portada.

La orden de San Juan del Hospital se hizo con una gran extensión patrimonial entre Uncastillo, Sangüesa y Pamplona. Fundaron la encomienda de Castiliscar en 1176, gracias a una donación de Jusiana, condesa de Ampurias – justamente el mismo año en el que el rey Alfonso II pasó dos meses en Uncastillo-. Fueron dueños en este lugar de la iglesia de San Juan, con un interesante ciclo de pinturas dedicadas al apóstol Santiago.

En cuanto a los hospitales, el número que aparece en las Cinco Villas es espectacular, pues llegan nada menos que a veintiocho, alguno en localidades muy pequeñas. Entre todos ellos el que más noticias suministra es el de Uncastillo, fundado en el siglo XIII por el obispo de Pamplona Miguel Sánchez, que concedió indulgencias a quienes le ayudaran a levantarlo.

Veinticinco peregrinos están recogidos en el libro. Uno de ellos es de los más antiguos conocidos con nombre propio: Juan Sanz, “hijo del peregrino que fue de San Vicente”, citado en un documento del cartulario de Santa María de Uncastillo (1142-1159). Anteriores a este son aquellos dos enterrados en el Corral de Calvo (Luesia) que aparecieron con veneras en sus sepulturas y que están fechados entre 1035 y 1080. Otros peregrinos se muestran en las pinturas de la iglesia de San Juan (siglo XIII). También el sastre Pedro de Soto, que acude al arzobispo de Zaragoza para pedirle licencia para peregrinar a Montserrat en 1661.

La Epifanía, atuendos de peregrinos de los Reyes Magos. Iglesia de Santa María.

 Antes se han citado las veneras que aparecen en la portada de San Lorenzo. También están en los nervios de las bóvedas cercanas a la entrada de la iglesia de San Esteban de Sos y en la posible torre-faro que todavía se yergue en las ruinas de la iglesia volada de las torres del Bayo.

El tema de la Adoración de los Magos tiene vinculación con la peregrinación, pues ellos fueron los primeros peregrinos cristianos que viajaron desde muy lejos para adorar a Jesús. Este tema es muy repetido en los tímpanos de las iglesias de la zona (Biota, Agüero, El Frago) y aparece con mucha claridad en la portada occidental de Santa María de Uncastillo, donde llevan el atuendo de peregrinos, con su bordón y escarcela correspondientes.

Hasta doce iglesias y ermitas están dedicadas a Santiago en la comarca, una de ellas es la ermita de San Jaime en Uncastillo, junto al río Riguel, en el camino hacia Layana, Sádaba y Navarra. Hay también en la comarca seis retablos y calles dedicadas al apóstol (Uncastillo posee ambos) y hay fiestas en tres localidades.

Otro santo de gran devoción entre los peregrinos fue san Martín. Diecinueve iglesias y ermitas existen en las Cinco Villas y la más importante de todas está en Uncastillo, consagrada en 1180.

El repertorio de santos de especial fervor peregrino continúa con san Cristóbal (nueve advocaciones), san Julián (siete), El Salvador (diez) y santa Cristina (cuatro ermitas y siete cofradías). Otra vez es nuestra localidad la que presenta ejemplos de todas. 

Las indulgencias eran un medio de atraer devotos para el perdón de sus pecados. Se tiene noticia de que se ofrecieron quince en distintos momentos dentro de las Cinco Villas y doce de ellas lo fueron en Uncastillo, casi todas para la iglesia de San Martín.

Existen monumentos representativos que confirman el camino de peregrinación en la comarca:

La recuperación de los antiguos caminos peregrinos debe apoyarse en los monumentos que mejor representan la época dorada de la peregrinación. En el estudio se han seleccionado seis de ellos que suponen puntos clave:

Los dos primeros son la ermita de Santiago de Agüero y la iglesia de San Esteban de Sos que se sitúan a la entrada y salida de uno de los itinerarios. De hecho, Agüero no pertenece a la comarca, aunque está muy próxima y ligada a su historia. Ambos fueron proyectos de la monarquía aragonesa, o de personajes muy ligados a su dinastía.


Después vienen otros dos monumentos que simbolizan el esfuerzo por facilitar apoyo a los viajeros por parte de órdenes religiosas. Son la iglesia de San Miguel de Biota y la ermita de Puilampa, que están vinculadas a la orden de San Agustín y, en especial, al hospital de Santa Cristina de Somport. En el primero de los casos, Biota representa más que ningún otro lugar, la pervivencia de topóminos y recuerdos de la peregrinación; mientras que Puilampa, con su torre faro es un símbolo de ese auxilio a los peregrinos.

Monasterio de Puilampa, término municipal de Sádaba.

Finalmente se nombran dos iglesias que guardan relación con la presencia de las órdenes militares: la iglesia de San Gil en Luna, en la que tan presentes estuvieron los templarios y la iglesia de San Juan en Uncastillo, que fue sede de los hospitalarios. Sus restos aúnan una gran calidad y una extraña singularidad y resultan muy atrayentes para su visita.

En la charla se hizo especial hincapié en esta iglesia de San Juan, todavía desconocida para muchos. Se sabe que Alfonso II cedió a la orden del Hospital entre 1167 y 1169, los terrenos contiguos a una necrópolis ubicada allí. La iglesia se edificó a partir de entonces, entre finales del XII y comienzos del XIII. 

Por fuera tiene parecido con la iglesia de San Gil de Luna, que se levantó en esa misma época, cuando Alfonso II volvía de Provenza, donde había permanecido durante un año para confirmar su título de marqués de ese territorio (1166-67). Su pureza de líneas y desnudez ornamental sólo es alterada por unos pilares lisos que recorren todo su muro exterior.

Por dentro tiene muy poca iluminación y su extraña planta (con un crucero donde se abren dos pequeños absidiolos, rectangulares por fuera y semicirculares en el interior) la asocia con la catedral de San Pedro de Maguelone, en el sur de Francia, de donde debían de proceder los canteros y artistas que la construyeron.


Pese a su deterioro, todavía mantiene unas pinturas del siglo XIII con ecos de bizantinismo. El apóstol Santiago ocupa el lugar preferente del absidiolo meridional, bendiciendo sentado en un trono, mientras dos peregrinos le besan sus pies. Una banda longitudinal separa las escenas: arriba, dos grupos de tres peregrinos, con bordón, esclavina y escarcela; abajo, dos escenas del final de su vida: el bautismo del escriba Josías y Santiago llevado por un grupo de soldados ante Herodes Agripa.

El apóstol Santiago, pintura mural en la Iglesia de San Juan de Uncastillo

En el arco triunfal que enmarca la escena aparecen dos pares de personajes a los lados mirando hacia otro central. Aunque tradicionalmente se ha pensado que representa a un Cristo joven, imberbe, eligiendo a sus apóstoles, creo que esta interpretación es errónea. Cristo está a la derecha, como demuestra que lleva un nimbo crucífero y está con un personaje que no lleva aureola. Los dos personajes de la izquierda sí que parecen apóstoles y uno de ellos lleva exactamente la misma indumentaria que el personaje que ocupa el lugar central del ábside. Es Santiago y el otro, más joven y sin barba, su hermano Juan, los hijos del Zebedeo que tanto protagonismo tienen en los Evangelios.escubrir la identidad del personaje central es fácil si se observa la fotografía que se tomó antes de su restauración, pues llevaba una melena que borraron indebidamente en esa operación. Era una mujer, muy posiblemente, María Magdalena. La escena pertenece a la cena del fariseo (el personaje que está al lado de Cristo, sin aureola) en la que María lavó los pies de Cristo con sus lágrimas y lo perfumó con ungüentos y aceites. Los mismos cuidados que se prodigaban a los peregrinos cuando llegaban cansados de su viaje a buscar refugio en las hospederías de las órdenes religiosas y militares.

Son muy escasas las representaciones de Santiago en todo el orbe jacobeo y mucho más, en este contexto (la cena de Simón el fariseo con María Magdalena de gran protagonista; los grupos de peregrinos caminando, mientras otros besan los pies a Santiago, que ocupa el lugar central del ábside). Es necesario llamar la atención de estudiosos del arte y de la peregrinación para destacar esta joya que posee Uncastillo y que se ha mantenido al margen de los numerosos estudios que se han hecho sobre el tema.

Luis Barreiro indico que, dentro de los caminos de peregrinación que se pueden recuperar en las Cinco Villas la principal propuesta sería poner en funcionamiento el que une Murillo de Gállego con Uncastillo, a través de Agüero, Fuencalderas, Biel y Luesia. Es un camino fácil, que se puede hacer en dos jornadas, sin apenas obstáculos naturales con hermosos paisajes y monumentos de primer orden en su recorrido. A partir de Uncastillo se puede continuar el recorrido hacia Biota y Sádaba, para enlazar con Cambrón y Puilampa antes de entrar en Navarra o bien hacia Castiliscar y Sos. En el futuro habría que pensar en estrechar lazos con el Bearn, que tanta relación tuvo con Uncastillo y con la peregrinación por estas tierras de las Cinco Villas.

Recalcó que sería deseable un esfuerzo colectivo de particulares e instituciones para poner en marcha estas rutas jacobeas que constituirían un refuerzo más de las extraordinarias condiciones turísticas que posee la villa de Uncastillo y la comarca en la que se enclava.

Las Jornadas de Cine Mudo llevan su pasión a la Harinera

En una de las proyecciones en la Harinera. Foto: Cisnito

Desde hace ya ocho años, todos los miércoles del mes de julio, las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo y La Lonjeta programan en Harinera ZGZ las Tardes de Cine-Concierto, un ciclo de cine mudo con música en directo que este año ha estado centrado en obras dirigidas o protagonizadas por grandes genios del género de la comedia de cine mudo, como Ernest Lubitsch, Max Linder, Charles R. Bowers, Stand Laurel y Oliver Hardy.

Las proyecciones han estado acompañadas por músicos aragoneses, utilizando instrumentos como, el violín, la voz, el piano o los teclados, entre otros artilugios sonoros y además han sido presentadas como ya viene siendo habitual por Paco Boisset y Stella Ibañez, estando Federico Urzáiz, al mando del control técnico.

Todas las sesiones colgaron el cartel de aforo completo, quedándose algunas personas sin poder entrar por falta de plazas suficientes para todos. Por este motivo, algunos de los asistentes habituales llegaban con incluso una hora de antelación para asegurarse su asiento y no perderse la sesión programada, lo que demuestra que es una actividad que atrae a un público numeroso y que está consolidada.

Las sesiones tuvieron lugar los miércoles días 5, 12, 19 y 26 de julio de 2023, a las 19.30 horas, con entrada libre hasta completar aforo.

Las identidades llenan las pantallas de Uncastillo

Proyección de la película La dama misteriosa, protagonizada por Greta Garbo. Foto: Cisnito

Organizadas por la Asociación Cultural La Lonjeta, las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo, celebraron su XXI edición en la localidad cincovillesa los días 30 de junio, 1 y 2 de julio. La veterana muestra, que se celebra desde el verano del año 2000, es la única dedicada al cine mudo en Aragón y una de las pocas en su género existentes en Europa, es el único festival de cine en la Comarca de las Cinco Villas y uno de los más veteranos de Aragón. Centradas en la proyección de películas de cine mudo con música en directo, las Jornadas programan también otras actividades como exposiciones, conferencias, edición de publicaciones, talleres o conciertos.

Este año el lema conductor del programa fue «Identidades», un concepto que nos remite a múltiples realidades: la definición de la identidad personal, cuestión de género y orientación sexual incluidas; la suplantación y las falsas identidades; la identidad de los pueblos y de las naciones…, hasta la identidad de un ser inanimado que cobra vida. Diversidad, variedad, juego… reflejados en el cartel que ha realizado la ilustradora argentina Natalia Volpe.

Comenzaron las jornadas el viernes 3, llevando el Cine Mudo a la residencia Virgen de San Cristóbal, proyectando la película del almuniense Florián Rey Gigantes y cabezudos (1926), recién restaurada por la Filmoteca Española y la Filmoteca de Zaragoza. El pianista zaragozano Jaime López puso la banda sonora a este clásico del cine mudo español y aragonés en una sesión muy especial de las Jornadas que, a diferencia del resto, abiertas al público, estará restringida a los residentes, familiares y trabajadores de la residencia.

Una exposición en la Lonja de Uncastillo, anexa a la sala de proyecciones, acompañó a estas Jornadas: «Los sonidos de la imagen», montada por La Chaminera —asociación fundada por Ángel Vergara y MªJosé Menal—, documentada recopilación de imágenes y textos que representaban a músicos tocando instrumentos a lo largo de la historia antigua junto a alguno ejemplares de dichos instrumentos de siglos pasados e hicieron algunas demostraciones en vivo.

El programa de este año trajo películas adelantadas en el tratamiento de los roles masculino y femenino como No quiero ser un hombre (1918), comedia del gran director alemán Ernst Lubitsch, y La violinista de Florencia (1926), tragicomedia protagonizada por Elisabeth Bergner y dirigida por Paul Czinner, los tres de origen judío y exiliados de la Alemania nazi, otro trágico asunto relacionado con la identidad. El violinista Jaime Lapeña y la violista Pilar Almalé pusieron banda sonora a ambas películas.

También se proyectó el primer largometraje que abordó claramente la homosexualidad masculina, Diferente a los demás (1919), dirigido por Richard Oswald aprovechando un breve paréntesis de libertad creativa durante la república de Weimar.

La ambición desmesurada conduce al protagonista de Un hombre fuerte (1929) a suplantar la identidad de un escritor exitoso, en una película polaca con la que se inauguró la sección «País invitado», que trajo desde Varsovia a The Ludwik Sarski Orchestra, formación integrada por Damian Szymczak y Piotr Tomala (clarinete, acordeón, percusión, piano y voces). Ellos pusieron banda sonora en directo a esta película de Henryk Szaro.

En la sesión para el público infantil y familiar, en la mañana del sábado, nos encontramos con un muñeco que cobra vida desafiando a la realidad. Hablamos de la primera adaptación del Pinocho (1911), dirigida por Giulio Antamoro y en la que el célebre actor Polidor da vida al personaje creado por Carlo Collodi. Puso la música otro italiano, el guitarrista Bartolomeo Barenghi.

Salón San Miguel, público infantil en la proyección de Pinocho. Foto: Cisnito

Por la tarde, una resplandeciente Greta Garbo que protagoniza La dama misteriosa (1928, Fred Niblo), ocultando su identidad, como corresponde a los espías, al son del pianista Ricardo Casas.

La Garbo da imagen a la serigrafía del “Premio Ramón Perdiguer” a la Pasión por el Cine, que en su cuarta edición viajó a Barcelona, a manos del crítico e historiador del cine Guillermo Triguero, distinguido por su labor de difusión del cine mudo, en especial la realizada desde el blog eltestamentodeldoctorcaligari.com (también se ocupa del sonoro en otro sitio web, elgabinetedeldoctormabuse.com), y en publicaciones como Criaturas del cine expresionista alemán. Triguero también juega con las identidades, firmando sus trabajos con distintos seudónimos.

Completaros los reconocimientos las “Bocinas de Piedra”, que al festival Zinentiendo, Muestra Internacional de Cine LGTBQI que organiza en Aragón el Colectivo Towanda, y a la FINA (Filmoteca Nacional – Instituto Audiovisual) de Polonia, preservadora del cine del país invitado.

Teresa Pueyo, alcaldesa de Uncastillo, entre el premio a Guilllermo Triguero. Foto: Cisnito

Como viene siendo habitual, todas las sesiones de las Jornadas de Cien Mudo de Uncastillo contaron con presentadores, siempre grandes cinéfilos y estudiosos del primer cine, como el propio Guillermo Triguero, los estudiosos y coleccionistas de fotografía y precine zaragozanos Francisco Boisset y Stella Ibáñez; los profesores del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza Amparo Martínez Herranz, Fernando Sanz Ferreruela y Asión, que se estrena en las Jornadas. También con Luis Bordonada —La Linterna Mágica, PAI— y con la actriz Esther Bentué como explicadores en la sesión infantil y en la dedicada a los mayores.

Las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo poseen un lado lúdico en el que asistentes y vecinos del pueblo comparten el cine y la alegría de estas jornadas. En el Pabellón Municipal , dentro de la sección conocida como “Cena en el cine”, Paco Boisset nos transportó a los inicios de la URSS para ponernos en situación de cara al plato fuerte de la noche, la película Campesinas de Ryazan (1927) considerada como primera película soviética feminista, dirigida por Olga Preobrazhenskaya e Ivan Pravov. La voz de Gustavo Giménez y la música y voces del dúo alicantino Dúa de Pel, Sonia Megías y Eva Guillamón, fueron las bandas sonoras de estos filmes.

Paco Boisset presentando Campesinas de Ryazan (1927) en Cena en el Cine. Foto Cisnito

Las jornadas terminaron con vermú de clausura, bajo los porches de la plaza del Mercado, con el grato recuerdo por las películas vistas, por toda la gente que se ha conocido durante este fin de semana y por la sensación de camaradería e ilusión que envuelven el festiva

Las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo, un festival consolidado, con mucha aceptación y de calidad.

Vermú clausura en los porches de la Plaza del Mercado. Foto: Cisnito

https://www.cinemudo.org/
Página para conocer mejor Las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo

Las Jornadas viajan al Festival de Arte Sonado

Ángel Vergara presente la sesión ante el pleno del ayuntamiento de Berdún

El sábado 13 de mayo las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo viajaron al Festival de Arte Sonado de Berdún, Huesca. Lo organizaron Toche Menal y Ángel Vergara de La Chaminera.

Carmen Giménez y Josu Azcona, coordinadores de las Jornadas de Cine Mudo de Uncastillo presentaron la proyección de la película No quiero ser un hombre (1918 E. Lubistch) con el acompañamiento musical de Jaime Lapeña al violín y viola.
El programa del festival confeccionado por La Chaminera incluyó la actuación de una gran cantante y compositora, Silvia Sola, y su grupo The Dunken Birds, del que forma parte Jaime Lapeña. El público asistente también pudo disfrutar de otras interesantes propuestas como la muestra de oficios perdidos en los patios de la localidad, exposición muy completa y detallada, gracias a la implicación de gran parte de los vecinos de Berdún.

The Dunken Birds

Joven Festival de arte y música de Berdún al que le auguramos una fecunda y larga duración. No es fácil organizar tres jornadas llenas de atractivas actividades.

https://casachuglar.com/festival-artesonado/festival-artesonado-2023/

Presentación del libro póstumo de Ángel Guinda en Uncastillo

Maruja Casaus, presidenta de la Lonjeta, en la presentación del acto ante los ponentes.

El día 1 de Abril, La Asociación Cultural de La Lonjeta, junto con la colaboración de la Fundación Uncastillo y el Ayuntamiento, organizó la presentación del libro póstumo de Ángel Guinda en el Salón San Miguel: Aparición y otras desapariciones.

Tras la presentación del acto por Maruja Casaus, presidenta de la Lonjeta, intervinieron Trinidad Ruiz Marcellán, editora de la Editorial Olifante, Antón Castro, Mariano Castro, María José Sáenz y Ricardo Calero.

Todos ellos destacaron la talla del poeta, Premio de las Letras Aragonesas o coautor de la letra del himno de Aragón. Los ponentes consideraron su obra poética a la altura de los grandes poetas aragoneses, como Miguel Labordeta o Ildefondo Manuel Gil.

El acto fue muy emotivo y con gran asistencia de uncastilleros y uncastilleras.

La Editorial Olifante tuvo la amabilidad de facilitar al público asistente este libro póstumo a un precio muy asequible.

Tras el acto, se descubrió una placa dedicada a Ángel Guinda en Casa Palomo, sita en la Plaza de Santa María.

Mujeres emprendedoras en Uncastillo

Emprendedoras de Uncastillo exponiendo sus proyectos.

El pasado 11 de Marzo, la Asociación Vecinal Uncastillo, de forma coordinada con la Asociación de Mujeres El Cuco, organizó una charla-debate con mujeres emprendedoras del pueblo.

En el entorno, la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres en el que se denuncian las situaciones de desigualdad de género. De ahí la importancia de las emprendedoras de Uncastillo que apuestan, dentro de la dificultad, por una opción profesional y vital que a su vez contribuye a mantener el territorio vivo.

Participaron como ponentes: María Jesús Izaga, que contó la experiencia de su proyecto “Hasta la Luna”. Aimar Pemán describió cómo se desarrolló la puesta en marcha “Unna Nutrición”. Olga Claveras trasmitió su recorrido con “Antigua Uncastillo”. Y, Teresa Pueyo relató su apuesta vital y profesional con “Textil Teresa Pueyo”. También, manifestaron las dificultades de las iniciativas emprendedoras en el mundo rural, de la escasa implicación de las administraciones, poco coherente con la “España vaciada”.

En el trascurso de las intervenciones de las ponentes y del resto de las personas participantes en el encuentro, también se produjo un interesante debate sobre las dificultades adicionales que las mujeres sufren en el mundo rural, tanto desde la perspectiva personal como laboral.

Destacar la buena asistencia al acto debido a la problemática que vive la mujer en el ámbito rural, más agudizada que en la urbe.

Un día para plantar, un día para educar

Abuelos, padres y niños plantando árboles en el aparcamiento de las piscina

El día 26 de marzo ha sido un día dedicado a las plantas en Uncastillo. A las 10 de la mañana comenzaba la actividad. Más asistentes de lo que pensaban los organizadores: muchos padres acompañados de sus hijos. Los árboles y arbustos que se iban a transplantar ya estaban preparados, además, de los viveros públicos que colaboran con el Ayuntamiento se trajeron varias bandejas de pinos y carrascas. El lugar del pueblo elegido para esta actividad fue el aparcamiento que está entre las piscinas y el Puente de los Judíos. Uno de los objetivos es que, en el futuro, sirviesen de sombra a los coches del aparcamiento: quince arbustos de la especie “hibiscus syriacus”, muy adecuada para el clima de Uncastillo; los árboles: arce, (acer opalus), sauco y álamo. Todos cedidos gratuitamente.

Comenzó la actividad con una charla sobre la importancia de plantar árboles y arbustos en el entorno para mejorarlo, y se explicó dónde y cómo se debían hacer los hoyos para las plantas. La charla estaba orientada sobre todo a los niños. Tras la charla comenzó la plantada… Los niños se lo pasaron en grande y… ¡lo que aprendieron!

La asociación de vecinos organizó un almuerzo cooperativo en la explanada del aparcamiento.

Todos los asistentes quedaron encantados y expresaban un deseo: “ojalá se repita el próximo año de nuevo”

Promocionando Uncastillo en la feria de FITUR

Esther Tosaus, Maruja Casaus, Alfonso Lapetra y Teresa Pueyo en el stand de Aragón.

Del 18 al 22 de Enero se ha celebrado la Feria Internacional de Turismo en Madrid, FITUR, una de las más importantes del sector a nivel internacional. En la feria había un stand de Aragón que presentaba unos videos dedicados a los pueblos mágicos de España. Uncastillo, que ostenta el título de pueblo mágico, estaba bien representado: Teresa Pueyo Canales, Maruja Casaus Marcellán, Alfonso Lapetra Arilla y Ester Tosaus Ramels.  También se acercaron algunos uncastilleros y uncastilleras.

La promoción y divulgación de Uncastillo es fundamental para el desarrollo turístico de la villa. La alcaldesa, Teresa Pueyo, realizó una exposición cultural y de los atractivos de Uncastillo. Más tarde, se ofreció una muestra de patés artesanales de la Conservera del Prepirineo eleboradas por emprendedores del pueblo.